UNA PERSONA DIFERENTE A LA MULTITUD Al bajar Jesús por la ladera del monte, grandes multitudes lo seguían. De repente, un leproso se le acercó y se arrodilló delante de Él.—Señor —dijo el hombre—, si tú quieres, puedes sanarme y dejarme limpio. Mateo 8:1-2 NTV La Biblia cuenta que grandes multitudes seguían a Jesús, pero…
Una persona diferente a la multitud