NO TE CONFUNDAS DE ESCUDO “El Señor es mi fuerza y mi escudo; mi corazón en Él confía; de Él recibo ayuda. Mi corazón salta de alegría, y con cánticos le daré gracias” (Salmos 28:7 NVI). ¡Fin de la protección, podrían comenzar las deportaciones, a esconderse! Eso es prácticamente lo que los noticieros dicen con relación a la…
No te confundas de escudo