Pastor Guillermo Jiménez

Perdónate a tí mismo

PERDÓNATE A TÍ MISMO

perdonaste la iniquidad de tu pueblo  y cubriste todos sus pecados; Salmos 85:2 (NVI)

 

En la vida es difícil perdonar a otros, pero a veces es más difícil perdonarnos a nosotros mismos, los errores del pasado acarrean culpa a nuestras vidas y ellos pueden arruinar nuestro presente y futuro.

La palabra culpabilidad significa uno que está bajo juicio y sufriendo consecuencias o castigos por sus malas acciones. Cuando se viola la conciencia, se produce culpabilidad, y la culpabilidad produce ansiedad.

UNA PERSONA CON CULPABILIDAD:

Se Castiga a Sí Misma. -¡tengo que sufrir esto porque me lo merezco!- No tenemos que sufrir más para ser perdonados o aceptados, Cristo ya pago el precio en la cruz.

Se Siente Indigna: “¿Por qué Dios debe responder a mis oraciones?” “¿Seré yo merecedor del perdón de Dios?” “¿Puedo ser usado por Él?” Aunque somos indignos, es por gracia que somos perdonados. (Hebreos 10.19-21).

Desarrolla comportamientos compulsivos: drogas, alcohol, aventuras sexuales, materialismo, exceso de trabajo, comida o compras.

Desarrolla una falsa humildad: Piensan que no merecen nada -¡yo no me merezco eso, porque soy muy malo!-.

 

CONSECUENCIAS DE LA CULPA:

 

EL PERDON ES LA SOLUCIÓN AL SENTIMIENTO DE CULPA

Dios nos perdona cuando nos arrepentimos, pero debemos aprender a perdonarnos: En el salón de la fama de Hebreos Dios no hace mención de los pecados o debilidades de estos personajes, Él habla de sus proezas y sacrificios que ellos hicieron.

32 ¿Qué más voy a decir? Me faltaría tiempo para hablar de Gedeón, Barac, Sansón, Jefté, David, Samuel y los profetas, 33 los cuales por la fe conquistaron reinos, hicieron justicia y alcanzaron lo prometido; cerraron bocas de leones. Hebreos 11:32-33 (NVI)

 

Practica las reglas del perdón para ti.

 

Dios no desprecia a un corazón arrepentido Salmo 51:17.

 

Tiempo para reflexionar: